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Enamorada de Altavista

Yo declaré algo para mi vida y es que nunca estaré en un lugar donde no me sonría el alma. Eso permite mantener una coherencia entre el discurso y lo que se hace.

Claudia Mesa

Lugar donde vive actualmente: Medellín

Organización: Mesa campesina y ambiental Altavista

Altavista en una palabra: Inmensurable

A que se dedica: intencionar

Pensamientos: son sagrados porque generan nuestras realidades. Mi mente es un altar sagrado para pensar las realidades más bonitas. Cuando llegan las situaciones complejas las debemos asumir como un aprendizaje para la vida. 

Aire-Agua-Tierra-Fuego: el aire es la vida. Nos permite estar aquí a cada instante. El agua es sagrada y se requieren más guardianes del agua en los territorios. La tierra, por su parte, es la dadora de vida. 

Memorias 

Soy Claudia, Trabajadora Social de la Universidad de Antioquia. En el territorio hago parte de los procesos desde el 2008. Empecé en la Mesa Ambiental trabajando en unas tensiones territoriales, por una compra de predios en Aguas Frías. Las campesinas y campesinos de la parte alta querían tener información. Después a través de Penca de Sábila se inició un acompañamiento al Comité de la Mesa Campesina con la figura del Distrito Rural Campesino. Hoy contamos con un diagnóstico y una formulación. Estamos tratando de fortalecer esa figura para que se valore lo ancestral. En un contexto espacial disperso, que no nos permite conectarnos mucho, queremos seguir haciendo incidencia, participando.

Altavista ha sido un lugar receptor del desplazamiento de Antioquia, pero también aquí se presenta el fenómeno del desplazamiento intraurbano. Es el corregimiento con mayor nivel de NBI. Hay mucha población y estamos dispersos en las 4 microcuencas.

Nací en Medellín. Habito el territorio, pero no vivo en él. Con Altavista hubo una conexión muy bonita. Me quedé en el espacio haciendo incidencia, haciendo parte de los procesos. Muchas dinámicas funcionan a través del acompañamiento institucional, así que creamos el escenario de las Mesas Ambientales Corregimentales, porque había asuntos en esas Mesas Ambientales, que no conversaban con ruralidad. Corantioquia hizo una apuesta grande para acompañar ese proceso. Sostener esa Red no ha sido fácil, pero la hemos mantenido en los 5 corregimientos. Con el Área Metropolitana también había un escenario que ha sido tímido e intermitente. Ahí está la Red Metropolitana de Mesas Ambientales. Yo estuve en la representación. De ese escenario sale Red Departamental de Mesas Ambientales, donde hay 12 delegados por subregiones. Hay representación del Norte, Sur y yo estoy por parte de Corregimientos

La Red Metropolitana de Mesas Ambientales es un espacio autónomo y se ha trabajado con la Gobernación de Antioquia para hacer apuestas grandes, porque el tema ambiental y de la participación es neurálgico. 

El Comité de Mesa Campesina se ha venido movilizando e incidiendo con foros. Este año ha sido desde la virtualidad a través de plataformas que permitan visibilizar la ruralidad, a las mujeres campesinas y los asuntos relacionados con la tenencia de las tierras, porque los predios siempre aparecen a nombre de esposos y compañeros y eso impide la autonomía para ellas en caso de una ruptura. Eso posibilita oxigenar la mirada y desestructurar el patriarcado que durante años ha incidido.  Las mujeres son las que más trabajan, son las primeras que se levantan y las últimas que se acuestan. 

Yo crecí al lado de mi abuela. Ella era una mujer de campo, aunque estaba en la ciudad tenía muy presente lo rural: casa grande, huerta, jardín. Todo eso te conecta con los territorios rurales. Desde ahí adquirí el amor por el campo, por el conocimiento de las plantas sanadoras y aromáticas. Del pasado desearía volver a estar en la niñez, cuando pude compartir con la abuela y tener esos seres tan bonitos. Aunque ellos siempre están con uno de forma celestial. 

El tema de la siembra, de los valores. Eso es muy importante. Si bien, las abuelas eran mujeres que no tenían formación, tenían saberes para el manejo de emociones, situaciones, y la orientación desde los valores que son tan necesarios en la vida diaria y son esenciales en la vida del ser humano. Tenemos que ser seres humanos bonitos y transparentes para poderles llegar a los demás y hay personas a las que hay que saberles llegar con tacto, porque vienen de situaciones complejas y tampoco tienen la ilustración y el conocimiento. Debe siempre primar lo colectivo. Las acciones deben ir enmarcadas en esta apuesta y no en lo individual. 

Los 5 corregimientos han vivido de manera neurálgica el proceso de expansión urbanística  porque cambia su dinámica. Hoy habitan muchos foráneos, pero además hay cambios en los usos del suelo. No se respetan las áreas de conservación. El corregimiento tiene una dificultad y es su conectividad. Hay muchas situaciones a las que se les tuvo que poner un acto judicial para que sí se den, por ejemplo, la ampliación de la vía. Por otro lado, el tema con las ladrilleras es complejo, por las micropartículas que emiten en el aire. 

Juegos

Me gusta estar con mis mascotas, mis perritas, animalitos, jardinear, sembrar plantas, moverlas, estar pendiente de ellas.

Afectos

La casa es el lugar donde se habita. Donde se mora y se teje todo lo que tiene que ver con el bienestar de un ser humano. Si yo estoy bien en casa, voy a poder estar bien en el entorno externo, a pesar de que se tengan dificultades.

Cuando estoy en las partes altas del corregimiento, que son las más rurales, siento mucha paz y serenidad. Esto solo posibilita la ruralidad. 

Sueños

Tengo 43 años y me estoy proyectando para los 50. Quiero tener un espacio en el corregimiento, poderme quedar, tener mi huerta y animales. Espero poder tener las condiciones para cumplir ese deseo. 

Covid-19Este año, con la pandemia, ha habido aprendizajes que nos han permitido replantear asuntos para visibilizar el tema campesino a nivel de ciudad, fortalecer nuestras huertas, tierras y permanecer ahí con la garantía del alimento.
Hubo muchas emociones, por ejemplo ese asunto de reconectar nuevamente con nosotros mismos. En segundo lugar, imaginar cómo conectar con los territorios y la gente. He estado con ellos todo el tiempo y me ha dado duro. Entonces tenemos que pensar cómo visibilizarlos. No todos tienen cómo acceder a los medios tecnológicos. Lo otro es lo económico, cómo consigo semillas, o lo necesario para las huertas. Lo primero que pensé era cómo preservar el alimento, que pudiéramos tener lechugas y demás en 3 meses. No alcancé a hacer todo, lo poco que se hizo dejó huella en las personas.